De la bochornosa celebración por parte de unos pocos y a golpe de esteladas de la declaración unilateral de independencia tras un referéndum ilegal y turbio a una verdadera fiesta de la libertad y de la democracia, con “urnas, las de verdad, las que tienen ley, controles y garantías, las que pueden sentar las bases de la necesaria recuperación de la convivencia entre catalanes”.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha comparecido tras reunirse el Consejo de Ministros tras la aprobación por parte del Senado, con 214 votos a favor (entre 266), de la aplicación del artículo 155 de la Constitución para “devolver la voz a los ciudadanos catalanes, a todos, y en las condiciones democráticas para que ellos decidan su futuro, para que nadie pueda cometer ilegalidades en su nombre”. Por este motivo, “urgente”, y en una situación de “excepcionalidad”, según ha reconocido, a la que nunca han querido llegar ni quieren prolongar, ha decidido convocar elecciones autonómicas en Cataluña el 21 de diciembre tras informar de la disolución del Parlament.

“El jueves el señor presidente de la Generalitat tuvo la oportunidad de volver a la legalidad y de convocar elecciones, es lo que le pedía la gran mayoría de la sociedad de Cataluña. No quiso hacerlo. Pues bien el Gobierno de España toma las medidas para recuperar la legalidad y ha decidido además convocar elecciones en Cataluña”, ha añadido Mariano Rajoy antes de reivindicar unas elecciones “libres, limpias y legales que puedan restaurar la democracia en la Comunidad Autónoma“.

En una jornada “triste en la que la sinrazón se ha impuesto a la ley y ha derribado la democracia en Cataluña despreciando el interés general y el respeto por los derechos de la mayoría” pero también un día “para la tranquilidad y para la esperanza de todos los españoles, porque ha quedado acreditado que el estado de derecho en que vivimos ha demostrado que tiene instrumentos para defender la legalidad, para defender nuestra Constitución, para defender las normas de convivencia que nos hemos dado entre todos para defender la ley y para garantizar los derechos de todos los españoles”, Rajoy ha vuelto a subrayar, como ha venido haciendo de forma reiterada, “que no se trata de suspender la autonomía sino de devolverla a la ley a la concordia“.

“Ahora de lo que se trata es de evitar más daños y de devolver cuanto antes la normalidad a la vida ciudadana”, ha recalcado, para volver a rechazar la suspensión del autogobierno, “ni de intervenirlo ni recortarlo”: “se trata sencillamente de devolverlo a la normalidad lo antes posible, una normalidad empieza por la ley, por recuperar la legitimidad institucional y por devolver la voz a los catalanes”.

“El Gobierno ha comenzado a adoptar ya las medidas necesarias para responder a unas decisiones que pretenden imponer por la fuerza de los hechos consumados un secuestro inadmisible a la mayoría de los catalanes y el hurto de una parte de su territorio al conjunto de los españoles“, unas horas, según ha advertido, de “ánimos exaltados en las que importa mucho la prudencia y la serenidad pero también la confianza en que el Estado dispone de medios suficientes para con todo el respaldo de la ley y de la razón, de forma pacífica y moderada, recuperar la normalidad legal y disolver las amenazas que nos están volcando sobre la convivencia“.

Así, tras desvelar el acuerdo en la reunión ordinaria del Consejo de Ministros para plantear ante el Tribunal Constitucional el incidente de ejecución de sentencia para la nulidad de las resoluciones aprobadas por el Parlament de Cataluña, ha explicado que la reunión extraordinaria del Consejo se ha dedicado “en exclusiva a la puesta en marcha de las primeras medidas previstas en aplicación del artículo 155 de la Constitución” aprobadas por el Senado tras el previo planteamiento del Consejo.

Las medidas anunciadas por Mariano Rajoy, en el marco de la aplicación del artículo 155 de la Constitución, han sido las siguientes:

  • Cese del presidente de la Generalitat de Cataluña.
  • Cese del vicepresidente de la Generalitat de Cataluña y del resto de consellers del Gobierno autonómico.
  • Designación de los órganos administrativos encargados de dar cumplimiento a las medidas aprobadas por el Senado que serán los ministerios correspondientes a las competencias de cada consellería.
  • Extinción de las oficinas del presidente y del vicepresidente.
  • Extinción del conseller de Transición Nacional.
  • Extinción del patronato de Diplocat.
  • Extinción de las delegaciones en el extranjero, las conocidas como embajadas, excepto Bruselas.
  • Cese de los delegados de la Generalitat en Bruselas y en Madrid.
  • Cese al secretario general del Departamento de Interior y al director general de la Policía Autonómica.

“Estas son las primeras medidas que ponemos en marcha para evitar que los hasta ahora responsables de la Generalitat puedan seguir dando pasos en su escalada de desobediencia y agresión a nuestra Constitución y a la convivencia en Cataluña“, ha destacado, unas decisiones adoptadas con el fin de “restituir un autogobierno que ha sido liquidado en las últimas semanas por una cadena de decisiones ilegales, arbitrarias y excluyentes adoptadas por los gobernantes de la Generalitat“, “pasos necesarios e imprescindibles para devolver la legitimidad democrática al autogobierno“.

Además, ha señalado que el Parlamento catalán “se han impuesto los partidiarios del cuanto peor mejor, los que han llevado a Cataluña a un callejón sin salida, los que han liquidado una tradición de catalanismo integrador y pactista que fue motor de progreso en toda España“.

“La independencia es desgarradora, triste y angustiosa, eso es lo que hoy sienten todos los catalanes que no son independentistas incluso muchos independentistas demócratas que no pueden compartir el destrozo que esta operación basada en mentiras, fraudes e imposiciones está causando en el cuerpo social de Cataluña“.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, también ha incluido en sus declaraciones una agradecimiento expreso al apoyo que han recibido por parte de otras formaciones políticas: “Quiero dar las gracias al PSOE y a Ciudadanos, y a sus máximos dirigentes, Pedro Sánchez y Albert Rivera. Estas medidas las han compartido, muchas han sido planteadas por ellos a lo largo de estos días. Gracias también a nuestros coaligados electorales Unión del Pueblo Navarro, Foro Asturias y Partido Aragonés, que también nos han ayudado en un momento muy difícil para España. Gracias a los representantes de Coalición Canaria y a todos aquellos que han dado su apoyo en el Senado a las propuestas que le hizo el Gobierno y que aprobamos en el Consejo de Ministros del pasado sábado”.