“Ocho de cada diez trabajadores en el mundo sufren los lunes por tener que ir a trabajar”. El IV Foro del ciclo XLDesafío: Empleabilidad, Futuro y Nuevas Competencias’ ha estrenado sin titubeos y con ambición la convocatoria en la Universidad de Salamanca dedicada a la Generación Z —‘Generación Z, liderando el mañana’. 

¿Es real y posible la ecuación ‘lunes’ y ‘trabajo’ igual a ‘felicidad’? Raquel Roca, periodista y experta en competencias digitales, confirma el envido subiendo todavía más la apuesta. Las verdaderas empresas de la sociedad de la información no sólo se caracterizarán por su alianza con las nuevas tecnologías. Y es que la supervivencia, subraya, será viable para las que además de digitales estén “humanizadas”: “El futuro del trabajo se centra en las personas”.


El “nuevo paradigma” supondrá la evolución, para mejor, de la sociedad industrial. El “pesado” sistema socioeconómico construido a partir del fordismo de las fábricas de producción en cadena será superado definitivamente. Será el turno de la “sociedad líquida”, concepto de Zygmunt Bauman para definir el nuevo modelo de “cambio constante e inestabilidad”. Un entorno hostil para las estructuras obsoletas —esos conceptos zombis de Ulrich Beck— pero que serán aguas paradisíacas para los trabajadores del futuro: los trabajadores del conocimiento —en inglés, Knowmads—, “el perfil profesional que mejor encaja en este entorno volátil y fluctuante“.

Sustituido Henry Ford por Brian Chesky (Airbnb), y con el permiso de Amazon Prime —por cierto, con más de 75 millones de suscriptores en todo el mundo— los también conocidos como nómadas del conocimiento tendrán como contracorriente la mayor incertidumbre que reinará de forma global pero como incentivos unas empresas más sensibles en las que, lo más importante, será posible alcanzar la “felicidad en el trabajo”, y hacerlo, siendo “buena persona”. 

Incluso será especialmente valorado, dentro de las “habilidades blandas” (soft skills), el pensamiento crítico de los trabajadores, en sintonía con la ruptura de la férrea organización jerarquizada —”muchos jefes y estructura burocrática”— y de la poca creatividad que las nuevas empresas deberán solucionar para ser competitivas y adaptarse a las nuevas demandas de consumo: cuestión de supervivencia empresarial.

Relacionado también con las habilidades de los profesionales del futuro, habló del “trabajador T”, representándose en horizontal las competencias laborales específicas, mientras que en el eje vertical estarían los “conocimientos transversales”, útiles para cualquier puesto.

Raquel Roca, que también es consultora y docente en entidades nacionales e internacionales, subrayó además que ya en la actualidad las “profesiones no tienen fronteras”, después de avanzar la transformación que también se está realizando en el trabajo independiente, como evolución de los perfiles más tradicionales como el autónomo, hasta el freeland… dejando paso a nuevas relaciones empresariales y laborales, basadas en “resultados y objetivos” y en las que será fundamental la “confianza” y la “colaboración”. 

Deja un comentario