El PSOE continúa en la capital con su estrategia de posicionarse en contra de la controvertida mina de uranio que se está construyendo en el Campo Charro, un proyecto que a finales del pasado mes de mayo fue tratado en el pleno celebrado por la Diputación de Salamanca. Y ayer fue el turno del Ayuntamiento de la ciudad.

La postura que están promocionando los socialistas en estos foros está dejando intervenciones contundentes, en las que directamente están hablando de una iniciativa “ilegal” como, por ejemplo, repitió y repitió en La Salina la portavoz Carmen García Romero.

Además, el PSOE considera, como volvió a subrayar ayer, que “el proyecto de la mina de uranio de Retortillo ocasiona daños medioambientales y de salud para las personas“.

“Ilegal” y “dañina” para el medioambiente como para la “salud de las personas”, dicen los socialistas en la capital. ¿Pero y qué está pasando en la provincia?

En la provincia, llama en primer lugar la atención la situación del propio Consistorio de Retortillo, gobernado por el PSOE, un pueblo pequeño que no es cabeza de comarca como Vitigudino, donde los socialistas gozan de mayoría absoluta al contar son seis de las once actas que conforman la Corporación municipal. El alcalde, Germán Vicente, ha impulsado un acuerdo de colaboración con Berkeley, la empresa minera australiana que está construyendo la mina de uranio, un convenio, es importante subrayar, que se ha realizado a espaldas de los pueblos, pese a que una de las promesas estrella de los socialistas en las elecciones municipales fue “hacer comarca”.

Pero si el acuerdo del PSOE de Vitigudino con Berkeley ha sido una burla para alguien lo ha sido para el alcalde de Villavieja de Yeltes, Jorge Rodríguez, una de las voces en la zona más críticas con la mina de uranio. Y también es socialista. Una magnífica oportunidad para tirarle de las orejas a su alcalde, Germán Vicente, aunque sea un poquito y sin hacerle mucho daño, ya que quizá el regidor vitigudinense no se había enterado de que la mina de uranio era para los suyos “ilegal” y supuesto origen de “daños medioambientales y de salud para las personas”. Sin embargo, el convenio del PSOE de Vitigudino con Berkeley no ha sido refutado en la capital por el PSOE, como tampoco lo ha hecho en la provincia y en la comarca el diputado provincial socialista José Francisco Bautista. El tema de Vitigudino también salió en el pleno de La Salina, pero los socialistas evitaron cualquier deslegitimación hacia el convenio de colaboración de Germán Vicente con Berkeley.

En el pleno de Vitigudino, Germán Vicente trató de vender el mensaje de que una cosa es el convenio de colaboración con Berkeley, y otra cosa, la mina de uranio que está haciendo en el Campo Charro, una idea que tarda un segundo en desmontar su compañero de siglas, Jorge Rodríguez. Además, Vitigudino tampoco se ha sumado al escrito contra la mina que han apoyado una veintena de alcaldes en la comarca.

El PSOE dice que la mina de uranio es “ilegal” y que “ocasiona daños medioambientales y de salud para las personas”, pero luego firma un acuerdo de colaboración con la empresa minera Berkeley que ha puesto a los pies de los caballos a su alcalde Jorge Rodríguez, que es quien está hablando en la zona de las importantes consecuencias negativas que podría suponer la mina de uranio.

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