Los pueblos dejan solo a Vitigudino y a sus encinas de la mina de uranio

Reunión informativa en Peralejos de Abajo sobre la mina de uranio del oeste salmantino que se está realizando en Retortillo y Villavieja de Yeltes

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Vitigudino acogió ayer una protesta contra la mina

No nos parece coherente la posición del Ayuntamiento de Vitigudino y no hay ningún alcalde que lo vea bien“, subraya el alcalde de Peralejos de Abajo, Alfonso Castilla, al término de la convocatoria —que ha recibido el respaldo de los vecinos y también de numerosos concejales y alcaldes de la zona— que ha impulsado hoy en la localidad para informar a los vecinos y ediles sobre el impacto de la controvertida mina de uranio que está impulsando en el oeste salmantino la filial de la multinacional australiana Berkeley España y a la que hoy el diario digital de El Español dedica un artículo con declaraciones del alcalde de Villavieja de Yeltes, Jorge Rodríguez, del secretario general de la plataforma Stop Uranio, José Ramón Barrueco, y del bloguero Jesús Cruz. Además, el columnista John Müller recoge en la sección ‘Ajuste de Cuentas’ la reacción del consejero delegado de la australiana Berkeley Energía, Paul Atherley, con una pletórica reivindicación de la mina al estar logrando, según el texto, que “vuelvan a nacer niños”, contribuir al “éxito económico de España” y haber “rescatado” a los habitantes de Retortillo, unas palabras que lanza inmediatamente antes de preguntarse cuántos empleados ha creado Podemos en el municipio, una interrogación que es la que también sirve para titular el artículo.

Actualización. La Asamblea Salamanca Antinuclear acaba de colgar en su cuenta de facebook la siguiente imagen de la protesta convocada ayer en Vitigudino contra la mina de uranio y tras el acuerdo de colaboración con Vitigudino para plantar encinas en la dehesa de la cabeza de comarca.

Fotografía publicada en Facebook por Asamblea Salamanca Antinuclear

Las declaraciones del responsable de la compañía australiana defienden el proyecto minero salmantino poniendo el acento en el empleo, la despoblación, el envejecimiento y el desarrollo económico, que son precisamente los principales problemas que sufre la zona. La identificación correcta de las mayores preocupaciones de los vecinos es una estrategia adecuada, ya que, de este modo, la solución a estos males, que está asegurando traerá la mina, serán recibidos por la población con una mayor celebración.

Focalizar el rechazo a la mina de uranio en Podemos les resultará también muy efectivo, ya que decir que la formación morada está moviendo los hilos del movimiento del ‘no’ a la mina es un mensaje que provocará en la comarca la adhesión automática de unos habitantes con posturas políticas mayoritariamente conservadoras, muy lejanas a la línea ideológica de Pablo Iglesias.

La mina tiene que ser buena porque los de Podemos están diciendo que es mala

La mina tiene que ser buena, a la fuerza, porque los de Podemos están diciendo que es mala, es lo que, posiblemente, puedan pensar unos pueblos con ayuntamientos gobernados por el PP (la mayoría) y el PSOE. Pero uno de los obstáculos a las reducciones y simplificaciones del movimiento contrario a la mina de uranio salmantina están siendo precisamente esos ediles populares y socialistas que están reivindicando un ‘no’ en la zona que muy poco, o nada, tiene que ver esa oposición ideológica que puedan estar realizando los grupos ecologistas, antinucleares y fuerzas podemitas. El ‘no’ es un movimiento heterogéneo.

Junto con la entidad supramunicipal ‘Yeltes‘, que también acoge a Villavieja, la Mancomunidad de Vitigudino es sede de las principales resistencias que en la comarca está encontrando la mina de uranio, una ruptura que hoy ha vuelto a oficializarse en Peralejos de Abajo en la convocatoria impulsada por Alfonso Castilla, que también es el presidente de la Mancomunidad de Vitigudino, a la que no pertenece el Consistorio presidido por Germán Vicente.

El acuerdo de colaboración entre Berkeley y el Ayuntamiento para plantar encinas en la dehesa de Vitigudino que, a comienzos de esta semana, ha anunciado Germán Vicente, ha sido como echar agua en un aceite que acababa de llegar a su ebullición tras la polémica tala que se está realizando en el encinar protegido de Retortillo.

Creo que hay dos palabras que definen el comportamiento del Ayuntamiento de Vitigudino, o del alcalde, Germán Vicente: insolidario y oportunista. Insolidario, porque en lugar de hacer comarca, y poner a Vitigudino como motor, ha hecho lo contrario. Y oportunista, porque se ha puesto a favor cuando todo el mundo y la mayoría de los ayuntamientos de la zona están en contra, a coger en un río revuelto”. Son las declaraciones que hace Alfonso Castilla a Salamanca News, en un sentir que, según afirma, está también presente entre los ediles de los pueblos de la zona. En relación a la construcción de la mina, asegura estar “en contra”: “En síntesis general, si hacemos el juego de la balanza, entre lo que nos puede dar o nos puede quitar, hay más perjuicios que beneficios“. Tras apuntar que la reunión ha sido convocada tras su petición, del Ayuntamiento de Peralejos de Abajo, añadió que ha servido efectivamente para cumplir el objetivo de la convocatoria, que era “clarificar” la controversia y dar “facilidad” a los vecinos para poder conocer las claves de la polémica iniciativa.

Respecto al trasfondo político que también está teniendo la construcción de la mina, afirmó que la cosa no va “ni de Psoe ni de PP, esto va de la comarca“. “También queremos dejar otra cosa muy clara, que es que no queremos obligar a otros ediles, ni a nadie, a que venga a las reuniones, ya que es una decisión que tiene que tomar cada persona, y no vamos a criticar a nadie”, señaló.

Volviendo a la polémica de Vitigudino, manifestó que no les parece “coherente” la posición del Consistorio, del alcalde, Germán Vicente, tras señalar que no hay ningún otro regidor que lo vea bien”. Además de una postura “insolidaria” y “oportunista”, Castilla criticó que encima el acuerdo se ha tomado por “cuatro pesetas“, una “miseria“, ya que, por ejemplo, existen otras vías para plantar encinas, como algunas líneas de subvenciones, unas ayudas que incluso un Consistorio pequeño como Peralejos viene logrando sin mayor dificultad en el día a día de la gestión municipal de forma que entiende que Vitigudino, un Ayuntamiento más grande, cabeza de comarca y del partido judicial, podría conseguir sin mayor dificultad.

Respecto al alcance económico de la medida que se está recogiendo en los medios, tampoco le parece a Castilla una cifra relevante, más bien al contrario, sobre todo si se compara, por ejemplo, con la propuesta económica que recibió el Consistorio de Villavieja y que le habría permitido terminar la residencia municipal de mayores, una iniciativa que es prioritaria para el Ayuntamiento de Villavieja pero que, sin embargo, dijo ‘no’ a Berkeley, al contrario que Germán Vicente, que, parece haberse convertido, en el “más listo de la clase”. Y, además, puede que no le vengan nada mal, ironizó, la oposición del resto de los alcaldes a la mina, ya que cuanto más critiquemos, es más probable que Vitigudino logre mayores beneficios.

No obstante, Castilla considera que tarde o temprano, le acabará pasando factura a Vitigudino, que piensa que el rechazo a la mina está cogiendo, en un “efecto domino” cada vez más fuerza, un escenario que, considera, provocará que el número de acciones puede ir en aumento de tipo exponencial, al mismo nivel así, que el incremento del valor que considera Germán Vicente alcanzará la dehesa de Vitigudino con la plantación de las encinas.

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1 COMENTARIO

  1. La Asamblea le Salamanca Antinuclear es tortijera y manipuladora. La imagen que muestra en Vitigudino que es en contra de la mina no es ni más ni menos que la espera de un paso de Semana Santa.

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