Pedro Sánchez, presidente del Consorcio de Mancomunidades de la Comarca de Vitigudino

El presidente del Consorcio de Mancomunidades de la Comarca de Vitigudino y alcalde de Lumbrales, Pedro Sánchez, acaba de dar a conocer a las entidades supramunicipales el nuevo plan de pagos con el que el regidor está trabajando para hacer frente a la deuda por la prestación del servicio mancomunado de la recogida de la basura de cerca de medio millón de euros con GIRSA, el consorcio provincial para la Gestión Integral de los Residuos Sólidos de Salamanca.

El objetivo de Pedro Sánchez es enderezar la complicada situación económica y financiera del Consorcio, como resultado de los reiterados ejercicios deficitarios registrados en pasadas legislaturas, con un plan “actualizado” de pagos.

La medida responde así a la intensificación de las reclamaciones, en el número como en el tono, que numerosos alcaldes de la comarca han estado protagonizando en los últimos años, con motivo del crecimiento del agujero.

Los pueblos pagadores terminaron exigiendo mano dura contra los morosos al considerarles responsables de poner en peligro el servicio de recogida, un servicio básico, así como la continuidad del propio Consorcio.

Pedro Sánchez fue investido presidente del Consorcio al comienzo de la legislatura, pero ha resultado imposible abrir el melón hasta ahora, que es cuando el alcalde por fin ha podido afinar el trabajo que ha venido haciendo en estos años al incorporarse a la orquesta un secretario a la altura de la seriedad de la misión: sanear una agrupación con más de una treintena de pueblos y una deuda de medio millón de euros.

El asunto es bastante serio, ya que hay que tener en cuenta los limitados presupuestos municipales que manejan los pueblos mancomunados, muchos con cuentas muy reducidas con las que apenas pueden hacer mucho más que mantener los servicios locales más elementales.

El alcalde de Lumbrales es consciente de la responsabilidad que tiene como presidente del Consorcio, a la que se enfrenta con decisión pero también con un plazo concreto para encarrilar el asunto: el presente semestre.

Liquidar la totalidad de la deuda con GIRSA en seis meses no puede ser viable, aunque los plazos dependerán, aclaró, de los acuerdos que formalice el consorcio con las mancomunidades, que, a su vez, tendrán que reclamar las cantidades adeudadas a los respectivos ayuntamientos.

Pero el objetivo del presidente del Consorcio es formalizar los compromisos con el plan de pagos actualizado por parte de la totalidad de los deudores, de manera que la entidad pueda por fin aclarar el calendario definitivo con las previsiones acordadas de la progresiva reducción de los números rojos.

En el pasivo, desveló, hay que sumar los más de 100.000 euros, en concepto también de intereses y costas procesales, relacionados con un proceso judicial por reclamación de cantidades que impulsó contra el Consorcio una empresa, una cantidad que habría que repartir entre las cuatro Mancomunidades: Centro Duero, Abadengo, Arribes y Vitigudino.